No abandonar lo útil por lo grandioso: la planificación en la infraestructura del siglo XXI

Fecha: 28 abril, 2026

“Desde el MOP vemos a CATLEC como un socio estratégico para el ciclo completo de la política pública: desde el diagnóstico y la investigación, pasando por la planificación y la priorización de inversiones, hasta la evaluación de resultados”

Presentación completa del Subsecretario de Obras Públicas, Nicolás Balmaceda, con motivo del lanzamiento del Centro Avanzado de Transporte, Logística y Competitividad Económica (CATLEC), en la Pontificia Universidad Católica de Chile: “Desde el MOP vemos a CATLEC como un socio estratégico para el ciclo completo de la política pública: desde el diagnóstico y la investigación, pasando por la planificación y la priorización de inversiones, hasta la evaluación de resultados” 

“Nos convoca el lanzamiento del Centro Avanzado de Transporte, Logística y Competitividad Económica (CATLEC), un evento que evidencia la convergencia entre infraestructura, conocimiento, innovación y políticas públicas. Agradezco a las instituciones que hacen posible esta iniciativa: la Pontificia Universidad Católica de Chile, mi alma mater, y la Universidad Andrés Bello, así como a sus representantes Ricardo Giesen, Beatriz Mella y Paola Tapia, con quienes tuve la fortuna de reunirme en e Ministerio, y a todo el equipo que ha trabajado para concretarla.  

Desde el MOP tenemos una responsabilidad fundamental: asegurar que la infraestructura pública se planifique, priorice y ejecute con visión de largo plazo, con criterios técnicos y con un foco claro en el bienestar de las personas y el desarrollo de Chile. Sorprendentemente, éste es un largo anhelo de nuestro Ministerio del cual nos enteramos gracias a una publicación de esta Universidad. Se trata de la Revista Universitaria de la Pontificia Universidad Católica de Chile. En un artículo titulado “Ministerio de Obras Públicas: los cimientos humanos y materiales de Chile”, tras la reestructuración del ministerio entre 1910 y 1924 —cuando se llamaba Ministerio de Industria, Obras Públicas y Ferrocarriles—, el trabajo de los ingenieros dio forma a un plan general de obras cuyo lema fue “no abandonar lo útil por lo grandioso”, marcando un giro desde el idealismo hacia el pragmatismo en la construcción de infraestructura del siglo XX chileno.​​​​​​​​​​​​​​​​ Algo de ello hemos debido recordar en medio del debate por el proyecto de la segunda etapa del Centro Cultural Gabriela Mistral   

En el ámbito del transporte y la logística, esta responsabilidad es aún más relevante, porque hablamos de sistemas que articulan nuestro país desde la frontera con Perú y Bolivia hasta la Antártica chilena, sostienen la economía e influyen directamente en la vida cotidiana de millones de personas.  

Esta mirada estratégica quedó originalmente plasmada en el Plan Nacional de Infraestructura para la Movilidad 2020-2050: una hoja de ruta del MOP, diseñada como un plan multimodal e integrado, que busca modernizar y mejorar la conectividad entre las capitales regionales y con el exterior. A través de este instrumento, la Dirección de Planeamiento del MOP estableció una visión de largo plazo para el sistema de transporte interurbano y logístico, dejando en claro que la conectividad del país, la infraestructura habilitante y la integración multimodal no son solo objetivos sectoriales, sino condiciones indispensables para el desarrollo económico y la calidad de vida de las personas.  

Este Plan se sostiene en una premisa esencial para el Estado moderno: no hay buena política pública sin información, sin datos y sin evidencia. Por eso, uno de los cuatro ejes prioritarios de nuestra administración en el MOP es, precisamente, la institucionalización de la infraestructura pública mediante una planificación estratégica robusta. Las decisiones de inversión, regulación y planificación deben adoptarse con sustento técnico, análisis interdisciplinario y evaluación rigurosa de impactos. No solo para garantizar el uso correcto de los recursos públicos, sino para construir sistemas de transporte y logística más eficientes, más sostenibles y centrados en las verdaderas necesidades de las personas.  

En este punto, el aporte de CATLEC será especialmente relevante. Este centro nace con una misión alineada con los desafíos del país y del Ministerio de Obras Públicas: generar conocimiento interdisciplinario que fortalezca la toma de decisiones, la formulación de políticas públicas y la colaboración público-privada, con foco en transporte, logística y competitividad económica.  

El hecho de que CATLEC reúna a cerca de 40 investigadores provenientes de distintas universidades e instituciones —con experiencia en ingeniería, transporte, logística, urbanismo, economía, ciencia de datos, agronomía y ciencias sociales— lo convierte en un espacio idóneo para abordar problemas complejos desde múltiples miradas. Esa capacidad de integración es precisamente lo que hoy necesitamos para avanzar desde proyectos aislados hacia soluciones sistémicas. Desde el Ministerio de Obras Públicas vemos a CATLEC como un socio estratégico para el ciclo completo de la política pública: desde el diagnóstico y la investigación, pasando por la planificación y la priorización de inversiones, hasta la evaluación de resultados.  

 

En efecto, ante un escenario fiscal complejo y la tentación de abandonar lo útil por lo grandioso, comprometiendo proyectos alejados de nuestras necesidades más urgentes de infraestructura, trabajamos para que cada organismo del MOP vuelva a cumplir el rol que la ley le encomienda. En esta línea, la Dirección de Planeamiento está retomando su función clave en la planificación de las próximas inversiones, mediante una coordinación efectiva con las Direcciones Generales del Ministerio, para revisar y priorizar la cartera de proyectos existentes y futuros, en consonancia con las necesidades del país, los programas y objetivos gubernamentales. Corresponde a DirPlan definir el “qué, cuándo y dónde” invertir y, en esa tarea, contar con un centro capaz de aportar evidencia para decisiones más informadas en materia de infraestructura habilitante, logística nacional y desarrollo de Chile y sus regiones, resulta invaluable.  

Concluyo destacando que los desafíos que enfrenta el país en transporte y logística no se resuelven desde una sola institución ni desde una sola disciplina. La conectividad no depende de una obra aislada, sino de una cadena de infraestructura que debe funcionar de manera integrada: cuando uno de esos eslabones falla o se detiene, la conexión completa se ve afectada. Por eso, el rol de la infraestructura pública en transporte y logística es asegurar continuidad, anticipar brechas y sostener el funcionamiento del sistema en el tiempo. Y ello requiere colaboración público-privada, conocimiento compartido y visión de Estado.  

En ese camino, esperamos que CATLEC se convierta en un socio estratégico capaz de contribuir de manera valiosa. Como Ministerio de Obras Públicas, reafirmamos nuestra disposición a trabajar junto al mundo académico y al sector privado nacional e internacional para construir una infraestructura moderna, sostenible y al servicio del desarrollo del país.  

Le deseo a CATLEC y a todos sus integrantes el mayor de los éxitos en este camino”.